La competitividad de las regiones

A principios de enero, se ha presentado en Madrid un extenso estudio, elaborado por un equipo dirigido por el profesor José C. Sánchez, de la Universidad de Murcia, a instancias del Consejo Económico y Social de esa comunidad y con la colaboración del Colegio de Economistas de Madrid, sobre la competitividad regional en España. El trabajo aborda el periodo 2008-2016, y culmina con la construcción de un indicador sintético: el Índice de Competitividad de las Regiones (ICREG). Este índice se ha estructurado entorno a siete ejes, compuestos por una cantidad importante de variables públicas. Las informaciones presentadas ofrecen datos de interés.

Primero: se constata, de nuevo, que la Gran Recesión ha golpeado a todas las comunidades autónomas, hecho que se refleja en la caída en los niveles de renta per cápita (–2,30 para media española; –2,84 para Balears). Segundo: para Balears, se advierte la caída de la productividad entre 2008 y 2016: de un índice 97 (siendo 100 la media española) a otro 86 respectivamente. De hecho, Balears es la única región en la que desciende la productividad (las otras regiones crecen): –0,38, frente a un indicador positivo del 1,18 para el conjunto estatal. La cifra contrasta con el crecimiento en la tasa de ocupación en las islas, y la mayor caída de la productividad en coyunturas de expansión/recuperación de la economía, como 2013-2016. El perfil turístico y de servicios de la economía balear –que infiere mayores dificultades para incorporar capacidades tecnológicas y ganancias de productividad– justifica tales resultados. Tercero: la elaboración del ICREG detalla que su evolución tiene un marcado carácter cíclico, y la caída que se registra en el conjunto de las comunidades autónomas en la fase recesiva (2008-2013) es menos profunda que el incremento observado en la etapa expansiva (2013-2016). En el total del período, 2008-2016, las mayores ganancias en competitividad se obtienen en Andalucía y en Balears (superiores al 3%). Para las islas, y siendo 100 la media del ICREG para España, el dato transita desde el 74 de 2008 hasta el 83 de 2016. Balears, por tanto, mejora sus posiciones. Las regiones que superan siempre la media son: Aragón, Catalunya, País Vasco, Madrid, Navarra y Rioja; pero el deterioro competitivo es generalizado para todas las comunidades, con las excepciones andaluza y balear.

En paralelo, para Balears, los datos disponibles desde el Govern (Manel Porras et alter, 2016) indican incrementos en la productividad real por hora trabajada entre 2007 y 2011. Balears tiene productividades negativas entre 2000 y 2007 –en expansión económica–, mientras España y la Unión Europea mantienen productividades positivas. El motivo de esta evolución radica en que la productividad del trabajo –que crece– se debe a la destrucción de ocupación; a una mayor explotación laboral. El modelo de crecimiento es “exitoso”: se puede contratar menos, despedir con agilidad y devengar menos salarios. Corregir esa trayectoria de la productividad se hará con más innovación, pero no puede abordarse sin la perspectiva de la sostenibilidad y del modelo de crecimiento en su conjunto.

 

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